Este ingrediente milenario de Japón es uno de los más favorables para nuestra salud. El té verde debe convertirse en parte fundamental de tu rutina de belleza.

El té verde es una de las tradiciones más antiguas de Japón. Esta bebida fue introducida al país originalmente por los monjes budistas durante los Períodos Nara y Heian. En un principio tomar té era un ritual de los grupos religiosos de la región, pero al poco tiempo fue imitado por las esferas de la realeza y la élite japonesa. Durante el Siglo XII tomar té pasó a convertirse en un hábito de la vida de los japoneses de todos los estratos de la sociedad, convirtiendo el ritual en una costumbre que pasaría de generación en generación. La ceremonia del té es uno de los momentos más importantes para la vida cotidiana de los japoneses.

Tomar té es un acto que puede llegar a durar un par de horas. Una ceremonia tradicional inicia con una comida estilo kaiseki, seguida de un té espeso y finalmente termina con un té más ligero y fresco. Normalmente la ceremonia del té se lleva a cabo en un jardín que brinda un espíritu de tranquilidad, calma y paz en los participantes. A la entrada de la casa de té se coloca una linterna de papel y una vasija con agua en donde los visitantes deberán lavarse las manos antes de entrar. La ceremonia es una coreografía en perfecta sinfonía de movimientos de las manos, reverencias y gestos que simbolizan respeto. La verdad es que experimentar una ceremonia tradicional japonesa del té debe de estar en el bucket list de cualquier persona pues es una experiencia única que realmente ha sobrevivido el paso del tiempo.

Pero el té verde va más allá de la tradición y los rituales, es un ingrediente con grandes propiedades benéficas para nuestra salud. Las mujeres japonesas han utilizado este ingrediente dentro de sus rutinas de belleza para darle un boost natural a sus productos desde hace años. El té verde lo encontramos en diferentes presentaciones desde lociones, cremas y aceites hasta sales de baño y concentrados en polvo. El té verde posee muchas cualidades que nos ayudan a mejorar el estado de nuestra piel, aquí algunos de los beneficios que esta asombrosa sustancia contiene.

Rico en antioxidantes

El té verde tiene una alta concentración de polifenoles, lo que lo convierte en un ingrediente alto en antioxidantes naturales. Al utilizar extracto de té verde ayudamos a incrementar las barreras de nuestra piel en contra de los radicales libres – moléculas inestables que pueden ocasionar cáncer, líneas de expresión y manchas – que encontramos en el medio ambiente.

Hidratante

Gracias a sus propiedades aplicar aceite de té verde de manera topológica nos ayuda a que nuestra piel retenga una mayor cantidad de humedad. De esta manera ayudándonos a reducir de manera natural la resequedad y aspereza del cutis. Este aceite es muy ligero y fácil de absorber en cuestión de minutos después de su aplicación.

Reduce enrojecimiento e irritabilidad

Este ingrediente tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir el enrojecimiento de la piel. La mejor manera de potencializar este resultado es utilizando una crema que contenga té verde entre sus componentes. Sus cualidades hidratantes ayudan a controlar la irritación de la piel y otorgar una apariencia más natural y saludable.

Contraataca el acné

Utilizar té verde también nos ayuda a detener la aparición de erupciones en el cutis. Gracias a su alto contenido de antioxidantes, específicamente el EGCG, reduce los brotes que aparecen en la piel o hasta en ciertos casos prevenirlos. Otra propiedad que tiene este ingrediente es ser antibacterial lo que ayuda a limpiar los poros de la piel y prevenir infecciones.

Disminuye la inflamación

El té verde ayuda a reducir la hinchazón de la piel. Esto se debe a que contiene cafeína y taninos los cuales disminuyen la inflamación de los vasos sanguíneos al aumentar la circulación y fluidos en las zonas afectadas. Podemos aplicar este ingrediente utilizando una bolsa de té o usando una crema que contenga el componente.

Ilumina la piel

Gracias a sus antioxidantes el té verde no solo nos ayuda a proteger y limpiar nuestra piel, sino que además la deja más suave y radiante de manera natural. Las propiedades de este ingrediente desinflamatorio e hidratante ayudan a que la complexión del cutis mejore y que tenga un aspecto más sano, luminoso y fresco.

Combate el envejecimiento

Aplicar productos que contengan té verde nos ayuda a reducir el paso del tiempo. Sus antioxidantes contribuyen a la producción natural de colágeno aumentando así la firmeza, reducción de líneas de envejecimiento y arrugas en la piel. La Vitamina E que encontramos en el té verde ayuda a la regeneración de las células lo que nos da un look más joven y saludable.

Estos son algunos de los beneficios que nos otorga el té verde, no es extraño que sea un ingrediente que se use frecuentemente en productos antienvejecimiento, cremas para los ojos, aceites para la piel y cabello o hidratantes. Uno de los grandes secretos de Japón que han conquistado al mundo. Sus cualidades ayudarán a que te sientas mejor, reduzcas el riesgo de enfermedades crónicas y tengas una piel radiante. Así que es momento de convertir al té verde en parte de tu vida diaria, ya sea tomando una o dos tazas al día o en tu rutina de belleza.

XO

Sira

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