El diseñador texano presentó una de las colecciones más vibrantes y llenas de energía de NYFW. La elegancia característica de Brandon Maxwell se transformó para dar paso a un glamour californiano.

Una de las luminarias más brillantes de la nueva ola de diseñadores americanos, Brandon Maxwell, en 6 años ha logrado posicionar su firma homónima como favorita de diferentes personalidades. Ha vestido desde Michelle Obama y Lady Gaga, hasta Meghan Markle, Oprah y Blake Lively. Sus diseños se logran adaptar a cualquier mujer y enaltecen la belleza natural de quien lo lleva, la ropa se convierte en una extensión de la mujer.

Originario de Longview, Texas el diseñador creció rodeado de mujeres, lo que le dio la capacidad de entender las necesidades y los cuerpos femeninos, para crear prendas de vestir que estén perfectamente elaboradas y con los materiales de la mejor calidad. Brandon Maxwell no busca convertirse en un diseñador que siga las tendencias, para él lo importante es crear ropa que celebre y empodere a la mujer “Solo intento darles a las mujeres una prenda de vestir de calidad. Quiero ser el lugar al que van cada temporada y obtener esas cosas esenciales que necesitan, pero que tienen un edge”. Y es eso lo que su marca se ha convertido, un nirvana en donde se festeja a la mujer a través de creaciones hechas a la medida, dando una gran variedad de piezas icónicas y únicas como las mujeres que las llevan.

Cada una de sus colecciones han conquistado a la industria, su primer desfile en donde presentó su colección de Primavera 2016 fue una poesía en tonalidades negras y blancas que nos abrieron por primera vez las puertas al enigmático universo de Brandon Maxwell. A lo largo de las 15 colecciones que ha creado el diseñador hemos visto su evolución en el ámbito creativo, pero nunca se ha perdido el ADN que lo caracteriza. En cada pasarela está presente esa mujer elegante y chic que nos recuerda a las Halstonettes, ese grupo de mujeres perfectas, inalcanzables, seguras de sí mismas y cuyo brillo era incomparable (Un dato curioso es que Brandon Maxwell a menudo ha sido comparado con Halston debido al aura de glamour y misticismo que lo rodea). Para esta nueva colección, Primavera 22, vemos como su musa viaja a la Costa Oeste de los Estados Unidos, y adopta todo el espíritu californiano.

La colección del diseñador para esta temporada es una celebración, o como lo dice el nombre de esta – “Refresh” – un nuevo comienzo que está lleno de optimismo. Vimos ese elemento característico del diseñador de la época de los setenta y la era disco a través de los textiles en tonalidades metálicas, el glitter en las faldas y los paillettes bordados. Vimos siluetas vaporosas mezclarse con prendas que abrazaban las curvas naturales de las modelos. El expertise del diseñador en el mundo del estilismo nuevamente brillo, cada uno de sus looks estaban perfectamente pensados y todos los detalles hechos con un ojo crítico y editado. Me encanto ver el juego de layering de cada uno de sus outfits, cada uno cobra diferentes dimensiones y niveles a través de la mezcla de estampados, texturas de los textiles y tonalidades.

Esta entrega de Brandon Maxwell – en mi opinión – es una invitación a aventurarnos a un viaje psicodélico. Elementos como los suéteres tejidos con gráficos de fungi, los vestidos con teñidos tie-dye y faldas con estampado op-art, son referentes de estos viajes en donde los colores cobran vida y se mezclan creando nuevas figuras cuyos significados son más profundos de lo que vemos a simple vista.

“Quería hacer algo que se sintiera auténtico” dijo el diseñador sobre esta colección. Al ver cada uno de los looks fue una bocanada de aire fresco, fue algo que me impresionó mucho ya que realmente sentí que estaba viendo algo totalmente nuevo ideado por la mente creativa de Brandon Maxwell. Si es posible ver el ADN del diseñador, vemos los plisados, las prendas con plumas y las siluetas con movimiento, pero esta vez en un escenario totalmente diferente. Nos alejamos de esa estética tan East Coast y Old Money hacia un mundo más irreverente y relajado. A diferencia de su primera colección en 2015, donde el blanco y negro reinaron, en está vemos una explosión caleidoscópica de colores. Y de esta manera Brandon Maxwell nos demuestra que es capaz de esforzarse más y alcanzar nuevos niveles de creatividad sin perder la elegancia y el glamour que se han convertido en parte de su marca.

XO

Sira

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