Thanksgiving, una fiesta de los Estados Unidos en la cuál se reúnen familias y amigos para compartir. Un día de celebración lleno de hermosas tradiciones. Un día para dar gracias

No hay duda de que una de las aportaciones más significativas, y conocidas por todo el mundo, de los Estados Unidos de América es el Día de Acción de Gracias. Una celebración que se ha popularizado gracias a la globalización y televisión. Para aquellos que no somos nativos del país norteamericano siempre se nos ha hecho atractiva por los deliciosos banquetes, el significado y el espíritu festivo que rodea a la celebración.

Mucho se debate sobre el origen de esta fiesta, cuando fue el primer día de Acción de Gracias y si es una festividad que se originó en Estado Unidos o viene del viejo continente. Pero el consenso general y lo que dicen los libros de historia es que el primer Thanksgiving se llevó a cabo en el año 1621 entre los peregrinos y la tribu Nativo-americana Wampanoag en Plymouth. Posteriormente a lo largo de los años se hicieron diferentes celebraciones para dar gracias, pero fue hasta que en 1863 el presidente Abraham Lincoln declaró fiesta nacional de Acción de Gracias el último jueves de noviembre de cada año. Nuestra tradición de festejar Thanksgiving el cuarto jueves de noviembre se lo debemos a Franklin D. Roosevelt.

Actualmente Thanksgiving es un día en el que las familias se juntan para recordar, cocinar y pasar el día rodeado de seres queridos. Muchos regresan a sus casas a visitar a sus padres y madres o algunos deciden pasar las fiestas con los amigos que se han convertido en sus familias. La celebración está plagada de tradiciones – dependiendo de cada familia – que se han pasado de generación en generación. Estas pueden variar, desde cocinar juntos la cena de Acción de Gracias, los fanáticos de los deportes seguro sintonizan un partido de americano o hasta juegan mientras esperan que la comida esta lista, otros prefieren disfrutar del desfile de Macy’s en Nueva York, los más pequeños de seguro sacan algún juego de mesa para divertirse o hacer un maratón películas de la época festiva en Netflix para reposar del festín. No importa la actividad, lo que importa es hacerlo con las personas que queremos, amigos que son familia y parientes que, aunque no vemos todos los días, amamos con toda el alma.

Una de las partes más características de la fiesta es el banquete. No solo es significativo pues tradicionalmente es una actividad que reúne a toda la familia, sino que en todas las casas cuenta con ciertos platillos que no pueden faltar como el pavo, relleno, puré de papas, salsa de arándanos y pumpkin pie. Y aunque muchos de estos pueden variar dependiendo de la receta familiar, los ingredientes y gustos de cada uno, se han vuelto emblemas representativos de la festividad. De hecho, el más recurrente y popular es el pavo, que es casi un símbolo de Thanksgiving oficial. Según la National Turkey Federation alrededor del 90% de los hogares estadounidenses comen pavo durante la fiesta de Acción de Gracias.

Estoy segura de que cada uno de ustedes debe de tener una manera especial de preparar su pavo para Thanksgiving, no importa si es asado, horneado o frito. Pero si tu que me estas leyendo no tienes ni idea de como cocinar un pavo me gustaría compartir una pequeña y sencilla receta que me salvó las primeras veces que me tocó esta tarea tan importante de Thanksgiving.

Pavo asado sazonado

Ingredientes:

  • 1 pavo de 5 a 7 kilos 
  • 3 cebollas pequeñas picadas
  • 2 zanahorias picadas
  • 2 apios picados
  • 3 ramas de romero
  • 2 ramas de tomillo
  • 4 hojas de laurel
  • ½ paquete de mantequilla
  • 2 limones
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Pimienta fresca molida

Día de preparación:

  • Enjuague el pavo por dentro y por fuera con agua fría.
  • Guarda el cuello y menudillos en un refractario.
  • Después seca todo el pavo con toallas de papel. 
  • Sazone el interior del ave con ½ cucharada de sal.
  • Luego sazona el exterior del pavo con 1 ½ cucharada de sal. 
  • Refrigera el pavo sin tapar por 8 horas.

Día de cocina:

  1. Antes de asarlo deja reposar el pavo a temperatura ambiente durante 1 o 2 horas. Sécalo muy bien con toallas de papel.
  2. Precalienta el horno a 200 grados Celsius.
  3. Coloca en la cacerola una cama de verduras. Pon los apios, las zanahorias y cebollas picadas junto con los menudillos y cuello del pavo, agrega 2 hojas de laurel y dos ramas de romero para dar aroma.
  4. Posteriormente agarra la mantequilla, asegúrate de que esté reposada a temperatura ambiente, y unta todo el pavo, desde los muslos hasta las piernas, trata de cubrir todo el pavo.
  5. Sazona nuevamente el pavo espolvoreando un poco de sal y pimienta al gusto.
  6. Amarra con un listón o cordón las piernas del pavo.
  7. Coloca el pavo sobre la cama de vegetales en la cacerola para hornear.
  8. Introduce en el interior del pavo dos limones cortados a la mitad, 1 rama de romero, 2 ramas de tomillo y 2 hojas de laurel para darle un sabor cítrico y aromático al ave.
  9. Vierte un poco de aceite de oliva sobre el pavo.
  10. Inserta un termómetro en la parte con más grasa del ave.
  11. Cubre con un poco de papel aluminio, dejando descubierto el termómetro.
  12. Baja la temperatura del horno a 180 grados Celsius y mete el pavo (calcula 35 minutos por kilo). El termómetro del pavo debe de marcar una temperatura de 70 grados Celsius.
  13. Revisa tu pavo una o dos veces y toma un poco de la grasa de la base de la cacerola y deja caer sobre el pavo, bañando toda el ave para que no se seque y conserve el sabor. Siempre recuerda poner de nuevo el papel aluminio.
  14. Media hora antes de que finalice el tiempo de cocción quita el papel aluminio para que la piel quede crujiente y dorada.
  15. Deja reposar al menos una hora y media antes de servir.

Y ahí tienen una fácil receta para un delicioso pavo lleno de sabor para Thanksgiving. Claro que es un pavo muy sencillo y por supuesto que hay miles de recetas en donde se incluyen diferentes sabores, diferentes aromas y maneras de cocinarlas. Esta receta es de sabores clásicos, fácil y sencilla de seguir. Para acompañar el delicioso pavo puedes optar por un rico puré de patatas o camote, un delicioso gravy (Tip: usa las verduras y menudillos del pavo que cocinamos junto con la grasa para el gravy) y una exquisita tarta de calabaza o manzana para el postre.

Espero que disfruten mucho de la temporada de fiestas, recuerden que lo más importante es que las pasen rodeada de sus seres queridos. 

XO

Sira 

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