Esta semana tuve la oportunidad de escaparme a Big Sky en Montana, un lugar de ensueño. Fueron un par de días llenos de emoción a lado de amigos esquiando, sin lugar a duda la mejor manera de empezar el año. 

Querido diario:

Disfruté de unos días de diversión en el corazón de la cordillera de los Picos Españoles en Montana. Big Sky es considerado uno de los lugares para esquiar más grande de los Estados Unidos, y debo decir que es un paraíso invernal en donde todo está cubierto de un velo blanco gracias a la nieve. Sin duda es una experiencia única y que les recomiendo al 100% anotar en su bucket list de destinos para este año. Me encanta viajar a la montaña y soy una fanática del deporte de esquí, la combinación de la adrenalina de bajar por la pista, el gélido clima y lo acogedor de las cabañas da como resultado una sensación mágica.

Esquiar es una tarea que requiere que nos vistamos acorde, necesitamos prendas que nos abriguen y protejan de las bajas temperaturas, también que sean aerodinámicas y resistentes. Sin duda es un deporte en donde nuestro atuendo debe de ser funcional, pero no por eso significa que no podamos vernos ¡cool y chic! Una de mis marcas favoritas de ropa para esquiar es Perfect Moment, así que en esta ocasión elegí un total look de la firma de ropa para esquiar francesa. Combiné el suéter Schild en intarsia de lana color verde pistache con los pantalones Aurora en faux leather, encima me puse la chamarra Apres Duvet con print de pata de gallo y un par de guantes Davos en cuero y nylon. Termine el atuendo con un casco para esquiar, también de Perfect Moment, y unas botas de cuero acolchado blanco, de Prada.

Mi día comenzó con una taza de café que tomé en mi balcón del cuarto con una hermosa vista a la montaña, los pinos verdes sobre la blanca nieve es un panorama surreal. Cargue energía con un desayuno saludable que consistía en unos deliciosos croissants, un bowl de fresas con arándanos y un poco de granola, acompañadas de jugo de naranja fresco y leche. Después bajé al lobby en donde me encontré con mis amigas Jessica Wang, Cass Dimicco y Sai De Silva. Salimos con dirección a las pistas de esquí en donde disfrutamos bajando por la montaña, algunos más expertos y otros empezaron desde el nivel de principiantes (ustedes saben que yo soy ya una experta LOL). Después de pasar unas horas esquiando, amo muchísimo este deporte, regresamos al hotel Montage Big Sky. Entramos en calor y recargamos energía con una deliciosa hamburguesa con un side de papas a la francesa (¡mis favoritas!). Volvimos un rato a las pistas de esquiar y finalmente terminamos nuestra tarde a lado de una fogata disfrutando de unos ricos s’mores, debo confesar que por estar platicando mis bombones se quemaron y en cuestión de segundos acabaron como carbón. 

Regrese a mi cuarto de hotel, tome un baño y descanse un rato. Para cenar me cambié y opté por un All American sporty look pero con un twist. Elegí una chamarra de mezclilla con shearling de Givenchy sobre un crop-top blanco de Lululemon y un pantalón en tonalidad metálica de Balmain. Me puse unos sneakers en cuero blanco y una bolsa en cuero plateado Classic Flap, ambos de Chanel. Baje al restaurante y debo de confesar que la cena estuvo deliciosa, de entrada, hubo chicken wings con salsa buffalo, nachos wagyu con queso y guacamole, aros de cebolla con mostaza con whiskey y un trío de pizzas. De plato fuerte nos ofrecieron la ensalada Beartooth, salmón asado con quinoa, costillitas asadas con un glaseado de whiskey y un Mac & Cheese con langosta. Sencillamente un manjar fuera de este mundo. 

Después de la cena exploramos un poco el hotel y encontramos un boliche, donde aprovechamos y jugamos un rato. ¡El cierre perfecto para un día espectacular! Luego de hacer una (o dos) chuzas decidí subir a mi habitación y descansar, pues mañana será igual de divertido y cansado.

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