El 13 de enero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, con el fin de hacer conciencia sobre esta enfermedad que va en aumento. En México la depresión es el más común de los trastornos mentales y con la pandemia aumentaron los casos en más del 26%. 

Romper con los tabúes que hay en torno a la enfermedad mental es el primer paso para comenzar a tratarla. La depresión es un trastorno que afecta, según cifras de la OMS (Organización Mundial de la Salud) al 5% de la población mundial y se estima que será la segunda causa de muerte en 2030. Con la llegada de la pandemia de COVID-19 este padecimiento se potenció afectando principalmente a las poblaciones vulnerables. En México, según cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, los niveles de depresión se dispararon del 3% al 27. 6%. Por lo que es importante reforzar la atención a este padecimiento. 

Según la OPS (Organización Panamericana de la Salud), se define como: “una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas”. El tratamiento consistirá en terapia psicológica o medicación, o la mezcla de ambos. La buena noticia es que la depresión, si es diagnosticada de manera correcta, puede tratarse. Lo que debe quedar claro es que es causada por una combinación de factores que van desde lo genético y lo biológico, hasta lo ambiental y psicológico. 

Si bien no se trata de alarmarse, si de reforzar la atención a este padecimiento y que se atienda desde un punto de vista integral, comenzando por fortalecer los servicios de salud mental. A continuación menciono las cinco principales causas de depresión en la era Covid, es importante que, si llegan a detectar o a identificarse con 1 o más de las causas mencionadas, acudan a un profesional de la salud. 

  • 1. Confrontar las pérdidas. Durante las últimas semanas del año se presentan padecimientos psiquiátricos y psicológicos ligados a las celebraciones de Navidad y fin de año, ya que para muchas personas fueron los primeros eventos que se pasaron sin la presencia de los seres queridos o sin la posibilidad económica para comprar regalos y festejar como en años anteriores; mismos que se siguen arrastrando a inicios de año. 
  • 2. Falta de control sobre el futuro. Tener poco control sobre las acciones que podemos hacer en el futuro inhabilita las capacidades de las personas para enfrentar las situaciones que se presenten, es por ello, que muchas personas creen haber perdido el control de su vida. 
  • 3. Inicio de año. Debido a la pandemia de COVID-19 muchas personas sufrieron pérdidas emocionales, por ello, la primera incertidumbre durante la época decembrina e inicio de año es saber cómo se podrá vivir sin la presencia de esos seres importantes o afrontando situaciones como el desempleo, lo que ocasiona sentimientos de vulnerabilidad y tristeza.
  • 4. Cambio en la rutina. El cambio repentino en las rutinas diarias, debido a las nuevas variantes de la COVID-19, puede ocasionar que las personas no se sientan capaces de afrontarlo y desarrollen sentimientos de miedo y abandono. 
  • 5. Cansancio emocional. El cansancio emocional es un estado en el que las personas se sienten sobre exigidas, ya que, debido al cambio de rutinas que se han presentado durante la contingencia, se ven obligados a manejar sus emociones para trabajar o estudiar un poco más sumado a las responsabilidades del cuidado de la casa y familia.

XO

Sira

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