El movimiento grrrl power irrumpió como un estruendoso rugido en la escena de la música underground de principios de los noventa inspirando a las chicas a expresarse ya sea por medio del performance, creando un fanzine, tomando un instrumento o volviéndose políticamente activas.

Abanderadas por Kathleen Hanna vocalista de la banda Bikini Kill, estas aguerridas chicas llegaron como aire fresco para deconstruir el concepto de la feminidad, hablar abiertamente de sexualidad, acoso y celebrar el empoderamiento, la independencia, la confianza y la fuerza de las mujeres. 

Ellas dejaron muy en claro que el rock, punk, hard-core, heavy metal o cualquier otro género musical era un espacio hecho también para las mujeres, pavimentando la escena que después de ellas muchas más forjarían de diferente manera estableciendo tajantemente que ningún tipo de trabajo debe excluir a nadie dependiendo su género. 

A continuación, un poco de la historia y evolución del movimiento, personajes clave, críticas y momentos icónicos que hicieron que los medios se volvieran locos por ellas.

Vamos a empezar hablando de Kathleen Hanna, pieza fundamental de esta nueva forma de empoderamiento femenino y creadora del fanzine llamado Girl Power. Ella nació en Portland, se interesó por este tema desde que su mamá la llevo a un rally en el que escuchó al icono feminista Gloria Steinem. Estudió fotografía y formó tres bandas; Bikini Kill, Le Tigre y The Julie Ruin en Olympia Washington, después de pasar por la escritura y el spoken word performance encontró en el micrófono la mejor manera para expresar todas estas ideas que desatarían la considerada tercera ola feminista. La primera consigna que le importaba era el sexismo que se vivía en la escena musical punk, así que a codazos empezó a hacerse camino junto con su primera banda siendo la semilla de este movimiento. Amiga de Kurt Cobain y creadora del nombre del hit de Nirvana “Smells Like Teen Spirit” (1991) rápidamente se hizo notar por sus incendiarios conciertos en el que usualmente se le veía con poca ropa y escrito en el cuerpo la palabra “slut”, ella hablaba explícitamente sobre sexo y hacía pasar hasta adelante a todas las chicas en sus conciertos para evitar que fueran acosadas. Uno de sus lemas era “No hemos venido a tener sexo con la banda, nosotras somos la banda”. A la par Allison Wolfe y Molly Neuman de la banda Bratmobile habían comenzado un pequeño fanzine llamado Riot Grrrl en donde escribían sobre estrategias para estar seguras en el mosh pit (forma de bailar en el que saltan, se golpean unos a otros y corren en círculos), exploraban ideas políticas descabelladas y abrían espacio a todas las expresiones posibles hechas exclusivamente por mujeres. 

An undated, typewritten Bikini Kill tour flier answering the question “What is Riot grrrl?”

“[Riot Grrrl is …] Because we girls want to create mediums that speak to US. We are tired of boy band after boy band, boy zine after boy zine, boy punk after boy punk after boy… Because we need to talk to each other. Communication and inclusion are key. We will never know if we don’t break the code of silence… Because in every form of media we see ourselves slapped, decapitated, laughed at, objectified, raped, trivialized, pushed, ignored, stereotyped, kicked, scorned, molested, silenced, invalidated, knifed, shot, choked and killed. Because a safe space needs to be created for girls where we can open our eyes and reach out to each other without being threatened by this sexist society and our day to day bullshit.”  

Consecuentemente mal entendido por los medios de comunicación, este movimiento era la forma más radical de expresión hecha por chicas hasta el momento, esto era una revolución y todo alrededor era muy violento. Usualmente inventaban cosas que Hanna nunca dijo y la criticaban por haber sido stripper cuestionando su “feminismo” por lo que un día deciden dejar de dar entrevistas, esto aumentó el interés en ellas, pero también las amenazas de muerte y las críticas.

Pocos años más adelante aparecerían en la escena pop las Spice Girls quienes llevarían el slogan “girl power” como su mantra centrándose en la importancia de la amistad leal entre las mujeres, ellas sacaron este concepto del nicho y lo hicieron mainstream, tanto que ahora ellas son reconocidas como las que popularizaron este movimiento. 

El arduo trabajo que todas ellas hicieron si tuvo recompensa y se sigue replicando por años hasta la fecha, ellas dijeron todo lo que nadie quería oír de la manera más impactante posible, dejando en claro que cualquier girl tiene el poder para ser y hacer todo lo que quiera, puede ser escuchada y cambiar el mundo. 

Si quieren adentrarse un poco más en el tema les recomendamos y dejamos el link de “The Punk Singer: A Film About Kathleen Hanna”

By Sussy Oh.

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