La industria de la moda y el mundo digital se han entrelazado en los últimos años de más de una manera. Hoy estamos en el umbral de una nueva era digital que cambiará la industria completamente. 

Desde que se creó el Internet, esta herramienta de conectividad cambió para siempre nuestra vida. El acceso a la información se democratizó y a través del Internet la mayoría de la gente tenía la oportunidad de conectarse con todo el mundo. Posteriormente llegaron los smartphones y con ellos una manera más fácil de estar conectados. Ahora no necesitábamos de una computadora para acceder a Internet y estar online. Finalmente acceder al mundo digital se podía lograr con un solo click en nuestros teléfonos. Sin duda una revolución digital que se ha dado en menos de 30 años y que ha afectado a todas las industrias. Con la tecnología nuestra vida se hizo más fácil. 

Los sitios de e-commerce se han convertido en una de las maneras más atractivas para el mercado de la moda. El año pasado las ventas en línea crecieron exponencialmente en comparación al 2019, un 44% para ser exactos. En Latinoamérica el crecimiento de las plataformas e-commerce fue de un 36.7% en el 2020. Todo este crecimiento a pesar de que la mayoría de las marcas de lujo presentaron bajas debido a la pandemia. Lentamente, pero con paso firme la moda y el consumo de esta ha ido cambiando del mundo real al virtual.

Cada vez vemos más empresas crear espacios virtuales que ofrecen experiencias digitales para unificar y borrar la línea entre realidad y el mundo digital. Por ejemplo, en 2019 vimos cómo la empresa Obsess creó un e-commerce que en vez de presentar los productos de la manera convencional lo hace a través de un espacio virtual que recrea las boutiques físicas. Esta start-up que inició en 2017 ha colaborado con marcas como Tommy Hilfiger, Farfetch y Levi’s para crear espacios virtuales y experiencias digitales que sumergen al consumidor en un universo inexistente en el mundo real.

Como lo mencioné en mi columna de The Walk hace unas semanas, la pandemia vino a acelerar la manera en que las marcas se acercan y utilizan las herramientas tecnológicas, como redes sociales o sitios de e-commerce, para hablarle a sus consumidores, compradores y editores. Un claro ejemplo de esta revolución es la manera en que se han presentado los shows desde junio del año pasado. Marcas como Chanel, Prada y Ferragamo se vieron obligados a llevar sus presentaciones de las nuevas colecciones al mundo digital. A través de YouTube e Instagram crearon fashion films y experiencias que lograron capturar la grandeza de sus shows físicos. 

Front row at Balmain RTW Spring 2021.

Cómo olvidar el desfile de Balmain para su colección Spring 21 en la que la totalidad de su front row consistió en pantallas de LG con invitados como Jennifer Lopez, Anna Wintour, Derek Blasberg, Milla Jovovich y Cara Delevingne, entre otros. Saint Laurent optó por presentar sus shows a través de filmes en los que la pasarela se convirtió en una fantasía en locaciones impresionantes como el desierto o gélidos parajes, para SS 21 y FW 21 respectivamente. Balenciaga presentó su colección Fall 21 a través del videojuego Afterworld: The Age of Tomorrow. Cada uno de estos ejemplos, entre muchos otros, están borrando la línea entre el mundo real y el virtual. Ofreciendo un mix entre ambos que permitan a los consumidores y editores presenciar sus presentaciones en cualquier lugar del mundo. Una nueva era digital que está cambiando los paradigmas.

Sin duda gracias a la tecnología todos estos avances son posibles y abren la puerta a nuevas realidades que cambiarán la manera de experimentar la industria de la moda. Hemos visto a marcas como Gucci o Nike ofrecer la venta de productos que solamente podemos poseer a través de la realidad aumentada. Asimismo, compañías como Google o Facebook desde años atrás han apostado por esta herramienta viendo la oportunidad de crear un mundo virtual en donde las limitaciones del mundo real desaparezcan. Pensemos en un mundo como el juego de The Sims. El mundo virtual está más cerca de convertirse en realidad y la industria de la moda está jugando un papel importante en este proceso.

Claro que aún nos falta mucho para llegar a situaciones como lo hemos visto en películas como Tron o Matrix. Hay muchos factores que siguen presentando barreras en este camino, por ejemplo, la brecha económica y acceso a la tecnología por una gran parte de la población o el hecho de que mucha gente aún sigue buscando esa conexión humana que no se encuentra en el mundo digital. Pero si nos fijamos en los videojuegos como Minecraft o Fortnite es que la posibilidad de crear mundos digitales ya existe. Solo es cuestión de años que todo esto se extrapole a otras industrias y facetas de nuestras vidas diarias.

Actualmente la manera de informarnos sobre las tendencias es a través de redes sociales como TikTok o Instagram, atrás quedaron las revistas como grandes gatekeepers del mundo de la moda. Y así como vimos esta transformación hoy estamos experimentando un cambio del consumo de ropa de las tiendas físicas a los sitios de e-commerce. Estamos en la entrada a una nueva era digital que promete revolucionar todo lo que conocemos, no solo en la moda sino en la vida misma.

XO

Sira

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