Blanco y negro, dos colores contrarios, pero, a la vez, inseparables. ¿Te has detenido a pensar en todas las posibilidades que nos ofrecen estos básicos de manual? Acompáñame hoy a descubrirlo.

Constantemente pienso en la frase de Karl Lagerfeld que dice que una nunca está underdressed u overdressed con un little black dress (disculpa la rima). Un closet sin prendas negras no está completo; es prácticamente una norma no escrita de la moda que debemos tener al menos un par de artículos basic en tono oscuro y, por lo tanto, otros más en blanco, para complementar. No lo digo solo yo, sino también un sinfín de celebrities que han pasado a la historia con outfits bicolor de ensueño, que van desde lo más casual, para pasar el día en casa, hasta lo más chic, para una noche de paseo con las amigas. Una rápida googleada hara que comiences a amar mucho más este mix ganador.

La versatilidad de estos dos colores se da por sentada, y nunca nos ponemos a pensar, realmente, en cuán grande es su valor dentro de nuestras vidas y cuán bien encajan en casi todas las situaciones. Si me preguntan, los total look white o total look black, luminosidad y ausencia, deberían ser mucho más comunes: y no hablo solo de combinar jeans y blusa, o usar un vestido de un solo color. Hablo de vestir de blanco o negro de pies a cabeza (a menos que estés buscando outfit para una boda, en cuyo caso, plis, evita cualquier color que se asemeje, aunque sea un poco, al blanco: nada de perla, marfil, ni similares, ¡en absoluto!). Lentes, zapatos de tacón, sombreros, guantes, ¡hasta las calcetas! Que nada te detenga a poner en práctica esas ganas que tienes de sacar a relucir la tendencia color block. ¿Qué tal intentar la combinación de mini vestido con ese escote pronunciado tan en trend, unos lentes estilo cat-eye para sol con un ligerísimo detalle marfil, y rematar con unas botas over-the-knee con un acabado brillante? Yo definitivamente quiero intentarlo.

Ahora, si lo tuyo, lo tuyo no es uniformarte (lo entiendo, to each their own), intenta un juego de contrastes y realces: ¿qué tal si combinas prendas negras y le añades gafas, una diadema y un bolso blanco, para llevar la mirada hacia tus accesorios? O al revés. ¿Quizá quieres llevar la atención hacia una parte en específico de tu cuerpo, digamos, la zona superior? Tengo aquí mismo el body perfecto, que si unes con estos pantalones de crepe stretchy, te prometo que lograrás tu objetivo. 

Con estas dos combinaciones también encontramos un montón de estampados, desde lo serio hasta lo divertido. Personalmente, me fascinan los polka dots, que con unos clogs de cuero completamente negros quedan maravillosos, sin robarse el spotlight los unos a los otros. Y, por supuesto, no es obligación que te detengas allí. Aunque te invito a que pruebes contrastes de solo blanco y negro, para explotar tu imaginación (si lo que te preocupa es siempre lucir igual, hay increíbles diseños esculturales que realzan desde el busto con gigantescas flores o moños, que juegan con trasparencias o que gracias a los pliegues crean texturas agradables a la vista) nunca está de más añadir algunos toques extra de color, como rojo o lila. Por eso, aquí abajo, además de mi elección de piezas ideales para unirte a esta obsesión con el blanco y el negro, también te dejo unas cuantas prendas más para añadir variedad a la mezcla. ¡No dudes en compartirme los outfits que armes siguiendo estos consejos!

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