El otro día pensaba en superhéroes y superheroínas, en sus poderes, y, sobre todo, en sus trajes. ¿Qué tal si armamos unos cuantos looks que tengan todo el porte de los protagonistas de estas historias, además del estilo de las grandes firmas?

Vivimos una época en la que los superhéroes son the big deal; los personajes de los cómics y novelas gráficas se están apoderando de todos los medios. Si vas al cine, es más que seguro que encontrarás, al menos, una película de héroes en la cartelera, y ya ni se diga de entrar a Netflix o Disney Plus: they’re everywhere!

Ya sea que te gusten o que no los disfrutes tanto, tenemos que aceptar a los protagonistas de estas historias tan curiosas como una parte súper importante de la pop culture. Y, déjame decirte, son también una gran inspiración para armar un buen look (palabra de Edna Moda).  

Algo que a mí siempre me ha gustado de los superhéroes y superheroínas son sus trajes, más que sus poderes incluso: no son simples leotardos que se ponen porque sí. Como toda buena pieza de moda, cumplen una función y transmiten un mensaje. Uno de mis ejemplos preferidos es Wonder Woman, la primera heroína en recibir su propia serie de cómics en solitario. Su traje original (que ha sido ampliamente cuestionado) es una representación completamente patriótica de Estados Unidos (necesaria en la época en la que ella fue introducida, 1941): rojo y azul con estrellas blancas, como la bandera norteamericana. Un águila dorada en su pecho (el ave de la libertad), a juego con una tiara, su látigo de la verdad y sus brazaletes. William Moulton, psicólogo que la creó inspirándose en sus parejas Elizabeth Holloway y Olive Byrne, sabía lo que hacía: quería mostrar en Diana un nuevo tipo de mujer americana, fuerte y dominante, orgullosa de sí misma. Como dato extra, sus brazaletes de sumisión, parte crucial de su outfit y de sus habilidades, están basados en el BDSM, ya que Moulton la consideraba una “práctica notable y respetable”. Cabe suponer que el látigo también viene de allí. Muy kinky.

Reflexionando sobre los héroes, sus trajes y cómo estos se relacionan tanto con sus historias ficticias como con el momento en el que fueron creados, quise darme un chapuzón en mis sitios favoritos y armar unos cuantos looks que serían el disfraz ideal para combatir el crimen, ocultar nuestra identidad y vernos muy cool, todo al mismo tiempo. Por ejemplo, ¿qué tal este midi dress Philosophy di Lorenzo Serafini en verde y negro? No me vas a decir que no es el traje perfecto, incluso para interpretar a una villana de la talla de Poison Ivy o una contraparte del Ridler (¡que no digan que no sé de estas cosas!). A mí me encantaría lucirlo por las calles de Gotham combinado con este bucket hat de piel falsa de Dolce. ¿Cuál sería tu poder si usaras este mini dress borgoña de Del Core? ¿Qué tal integrar estos aretes de Jacquemus como armas que crecen al lanzarlas?

Para ocultar un leotardo debajo (la ropa de oficina ya es muy de Superman) usaría este trench coat de Dolce & Gabbana o este overcoat de lentejuelas rojas de LaQuan Smith (aunque quizá llamaría mucho la atención, pero, bueno, el glamour va primero). Otro traje de villana bastante iconic sería este vestido de red de Self-Portrait, al que añadiría un toque de elegancia con este choker de Blumarine, para destacar esa flor morada y las perlas. Si tuviera el mismo poder que Plastic Man, claramente mi uniforme sería este top estampado de Loewe: esas manos alrededor del torso lo dicen todo, son un aviso y una advertencia para mis enemigos. Y, ya que estamos con la temática de expansión, lo usaría junto con estos leggings, también de Loewe, que lo complementan a la perfección. 

Acá abajo te dejo algunos otros elementos con los que me encantaría armar un outfit de superheroína. ¿Te agrada la idea de combatir el crimen viéndote a la moda?

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