Un estilo que no es solo sinónimo de elegancia sino una filosofía de vida. Durante 7 décadas hemos visto cómo el estilo preppy ha evolucionado hasta ser más que una tendencia pasajera. 

El estilo preppy es uno de los estilos de moda más antiguos y reconocibles a lo largo de la historia. Con cada nueva temporada y tendencia, el look preppy ha podido evolucionar y sobrevivir al paso del tiempo. La clásica combinación de suéter de punto, camisa tipo Oxford y pantalones caqui es atemporal. Claro que este look se ha ido reinventando, pero el espíritu sigue siendo el mismo.

La aparición de este peculiar y clásico estilo se remonta a principios del siglo XX. Originalmente un estilo que estaba reservado para los estudiantes de las universidades Ivy y preparatorias privadas de los Estados Unidos con los años se convirtió en uno de los favoritos de las masas. El estilo de estos incorporaba elementos inspirados en deportes como el tenis, remo y polo. Una apariencia que denotaba su pertenencia a un mundo de elegancia, educación y elitismo. Camisas abotonadas, suéteres de punto y mocasines se convirtieron en el uniforme de este selecto grupo de individuos. Años más tarde, las mujeres adoptaron el estilo preppy con algunos cambios menores, en lugar del clásico pantalón caqui, lucirían faldas largas combinándolas con suéteres de punto y blusas blancas. Para 1930 con el lanzamiento de “Lady Levi’s” – el primer pantalón de mezclilla para mujer – el look preppy de las mujeres cambió por completo, los jeans sustituyeron las faldas ya que otorgaban más versatilidad. Los cincuenta vinieron con una fascinación por la ropa deportiva de juegos como el rugby y lacrosse, estilos náuticos y estampados a cuadros, el clásico estilo preppy recibió una infusión de energía y color. Es en esta década que los elementos que caracterizan a este singular estilo fueron cimentados. 

Pero no es hasta los años 80 que el look preppy pasó de ser un estilo de un nicho a una sensación mundial. Este cambio radical es atribuido a la publicación del libro “The Official Preppy Handbook” de Jonathan Roberts y Lisa Birnbach, originalmente una sátira a este mundo y su manera de vestir, pero que sirvió de manual y popularizó su “uniforme”. El estilo preppy pasó de ser un estilo de vida y filosofía a convertirse en una tendencia que se expandió no solo a las preparatorias estadounidenses sino a todo el mundo. Durante los 90 vimos como los elementos básicos del look preppy se reinventaron bajo nuevas siluetas, pantalones de mezclilla a la cintura combinados con chalecos con estampado Argyle sobre una camisa blanca. El mismo movimiento grunge de la época adaptó diferentes elementos de este estilo como las camisas a cuadros amarradas a la cintura o los mocasines de cuero.

El mundo de la moda ha visto a diferentes diseñadores posicionar y mantener este estilo tan relevante y moderno como el día en que fue creado. Sus máximos exponentes son los diseñadores estadounidenses Ralph Lauren y Tommy Hilfiger, ambos creativos han construido un imperio alrededor del mundo preppy. A lado de estos grandes encontramos otras marcas como Lacoste, Rowing Blazers, Gant y Brooks Brothers que han ayudado a definir el estilo preppy. Cada una de sus colecciones proviene de este universo, pero siempre interpretado bajo un punto de vista actual que transforma los elementos clásicos como las camisas tipo polo, chamarras universitarias, suéteres de tejido de punto, camisas, sacos a cuadros, faldas tableadas y pantalones chinos.

Diferentes personalidades han sido enamoradas por la estética preppy cimentando así el estatus de este estilo como uno de los más importantes de toda la moda. Cómo olvidar los icónicos looks que convirtieron a la princesa Diana en una leyenda de la moda o Brooke Shields en los años 90. La misma princesa del pop, Britney Spears, se catapultó a la fama con una reinterpretación moderna y más sensual del clásico estilo preppy. Y diferentes personajes de cine y televisión que hoy son style icons llevaron esta estética, desde la popular Cher Horowitz (Clueless) y la inocente Sandy Olsson (Grease) hasta Blair Waldorf (Gossip Girl) y Spencer Hastings (Pretty Little Liars). Cada una de estas mujeres le dio su giro y estilo personal, demostrando que el estilo preppy es uno de los más camaleónicos que hay. 

Actualmente estamos viviendo un renacer del estilo preppy, en marzo pasado pudimos ver diferentes diseñadores darnos su propia versión de esté. Philosophy di Lorenzo Serafini actualizo el espíritu preppy con faldas tableadas que mezclan diferentes estampados y chamarras universitarias en siluetas oversize. Vimos a marcas como Lacoste modernizar este estilo en concordancia con la estética de los Gen Z, prendas más holgadas que dotan de una comodidad a cada atuendo. Simone Rocha, Prada, Ferragamo y Celine crearon sus propias versiones del uniforme universitario dando como resultado vestimentas versátiles.

Temporada tras temporada hemos visto al estilo preppy adaptarse a las necesidades de los consumidores y cómo diferentes diseñadores fusionan su estética con este estilo. Hoy no solo es una de las tendencias más fuertes de las colecciones Otoño 21 sino que también se ha convertido en sinónimo de lujo, no por nada este estilo es la definición de estética #OldMoney en redes sociales. El estilo preppy es una filosofía y un estilo de vida que no desaparecerá nunca solo se transformará según las normas de la sociedad actual.

XO

Sira

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