Conforme nuestra sociedad va evolucionando hemos entendido que el maquillaje no tiene género y es una forma de expresar tu identidad. Pero aún existe un estigma alrededor de este tema.

Por años el maquillaje ha formado parte del espectro del universo femenino. Los labios rojos, las sombras smokey o el rubor en las mejillas son considerados elementos de la belleza de la mujer, pero en los últimos años vemos cómo las nuevas generaciones han redefinido estos cánones y para ellos el maquillaje es simplemente un accesorio más que no tiene género.

La comunidad LGBTQ+ ha liderado esta lucha por romper el estigma y fomentar en la sociedad que el maquillaje no tiene género. Para esta nueva ola de jóvenes el maquillaje es una manera de expresarse y ha llegado a convertirse en un verdadero arte en donde pueden demostrar su gen creativo e identidad. Esta lucha va más allá del concepto de que un hombre se pueda delinear los ojos, sino que representa una lucha para derribar los estereotipos binarios que la sociedad tiene establecidos para todos nosotros.

Cuanto más entendamos que la diversidad de género va más allá de femenino y masculino podremos crear una sociedad más inclusiva. La idea de que el maquillaje solo es para las mujeres fomenta la idea de roles de género que realmente ya son anticuados. Hoy un hombre debería de tener el derecho de poder salir con la cara maquillada y al mismo tiempo una mujer estar en su derecho de salir a la calle sin una gota de maquillaje.

Es importante que entendamos que el aplicarse maquillaje es la última barrera en el mundo de belleza de que la mujer debe de ser bella para el hombre y no para ella misma. Hasta la actualidad una mujer que decide salir a la calle con la cara al natural es considerada con un gran autoestima y valor por presentarse tal y como es al mundo. Este concepto debería de dejar de existir ya que no es cuestión de valor sino comodidad y hasta gustos.

La idea de que los hombres usen maquillaje no es novedosa, anteriormente en la época de Luis XV los hombres de la corte francesa estaban obligados a maquillarse la cara. Su idea de belleza era que el rostro humano debía de ser lo más perfecto y escultórico posible, por ende, la gente debía de tener la cara maquillada para cubrir cualquier imperfección que no se considerará belleza “natural”. Si avanzamos unas décadas en la historia nos encontramos con grandes estrellas de la música que han jugado entre la línea de lo masculino y femenino, como David Bowie o los integrantes del grupo de rock Kiss, que hicieron de su maquillaje un símbolo de su rebeldía y masculinidad.

Por supuesto que hay ciertos núcleos sociales, especialmente aquellos de la industria de la moda y belleza, en donde la idea de que el maquillaje sea femenino ha desaparecido por completo. Es más, hoy en la industria de la moda las prendas ya no son consideradas exclusivamente para hombre o mujer, y este concepto se ha ido extrapolando al mundo de la belleza. Hoy vemos a modelos masculinos desfilar con maquillaje en las pasarelas y al mismo tiempo íconos de estilo, como Harry Styles o los integrantes de BTS, llevar las uñas pintadas o la cara con maquillaje. Pero esta idea sólo existe dentro de estas burbujas y aún no es una idea generalizada en nuestra sociedad.

La cuestión de quitar el género al maquillaje y hacerlo genderless va más allá de hombres blancos cisgénero llevando delineador. Se trata de ampliar nuestra visión del mundo y ser más inclusivos a miembros no binarios dentro de nuestra sociedad. Aceptar que los conceptos de femenino y masculino no están ligados al maquillaje y el género no es una cosa en blanco y negro, sino una variedad de colores como el arcoíris.

A pesar de que encontramos ya grandes marcas de maquillaje con líneas de productos enfocados a hombres, aún vivimos con una industria en donde las campañas publicitarias son protagonizadas principalmente por modelos femeninas y en su mayoría de tez blanca. Es importante que empecemos a ver representación en la publicidad de productos de maquillaje, que estas le hablen a cualquier raza y género. Hasta que no exista este cambio en nuestra comunicación visual no veremos un cambio verdadero en la sociedad.

El maquillaje no tiene género, pero desafortunadamente aún no es posible decir que esta afirmación es una realidad. Nuestra sociedad aún tiene estigmatizado este tema, ahí entramos nosotros como pequeños agentes de cambio. Está en nuestras manos quitar este tabú y permitir que la gente pueda o no usar maquillaje, sin importar el género o raza.

XO

Sira

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