Al igual que nuestros músculos del cuerpo nuestra cara y cuello necesitan ejercitarse. Una buena rutina de Face Yoga te permitirá revitalizar y rejuvenecer tu cara y cuello de manera natural.

Todos tenemos una rutina de belleza que hemos venido perfeccionando con el paso del tiempo. Usamos varios productos como sueros, cremas, aceites y herramientas que nos ayudan a mejorar la circulación, firmeza y elasticidad. Pero además de todo esto podemos hacer una serie de ejercicios con nuestra cara, cuello y manos para mejorar de manera natural el rostro. A este tipo de ejercicios normalmente se le conoce como Face Yoga.

Face Yoga puede parecer una nueva invención, pero en realidad ha sido parte de la rutina de belleza de las mujeres durante décadas. Una combinación de masajes, movimientos faciales y acupresión que ayudará a fortalecer los músculos de la cara y el cuello. Al igual que una rutina de ejercicio en el gimnasio lo más importante es la constancia, entre más practiquemos los resultados serán más visibles. Asimismo, hay diferentes ejercicios con diferentes resultados, elegir una rutina depende de que es lo que quieras obtener. Face Yoga es una excelente manera de tonificar, mejorar la circulación y relajar los músculos. 

A lo largo de los años he creado una sencilla rutina de ejercicios que ayudarán a mejorar visiblemente tu cara y cuello. Esta rutina de Face Yoga es para principiantes, pero si la hacemos de manera constante, los resultados serán asombrosos.

Lava y limpia: Antes de empezar asegúrate de tener tu cara y cuello limpios, lava con agua y jabón para que tengas una piel fresca. Te recomiendo utilizar agua a temperatura ambiente o fría al momento de lavar tu cara y cuello.

Respira y relaja: Respira lentamente, inhala y exhala inflando el pecho, relajando los músculos de tu cara y cuello. Repite de tres a cinco veces hasta que tengas una sensación de paz y calma.

Genera calor corporal: Frota las manos para que estén calientes y listas para trabajar. Cubre la cara con las manos para transmitir ese calor a la cara. Respira profundamente una vez más antes de comenzar.

Despertar la piel: Lo primero que debemos de hacer es gentilmente con nuestros dedos despertar la piel. Damos pequeños, ligeros y suaves toques con las yemas de los dedos sobre todo el rostro. Es como un tipo de calentamiento de los músculos de la cara.

Arado de la frente: Ahora coloquemos los puños en nuestra frente y con las articulaciones de los dedos bajemos del centro a la sien. Aplicamos una ligera presión sin arrastrar la piel para mejorar la circulación. Esto disminuirá la tensión y relajará el músculo frontal. Este ejercicio también lo puedes hacer con las yemas de los dedos.

Aplanado de la zona T: Ahora con nuestro nudillo del dedo índice suavemente masajeamos desde la punta de la nariz, pasando entre las cejas y hasta el nacimiento de nuestro cuero cabelludo. Igual aplicando pequeña presión para mejorar nuestra circulación.

Hormigueo en círculos: Ahora con nuestros dedos índices daremos pequeños y ligeros toques en la zona alrededor de los ojos. Empezando arriba de la ceja y rodeando la zona de los ojos. Pasando por las mejillas, debajo de las bolsas, la nariz y hasta regresar al punto de inicio. Recuerden continuar respirando hondo durante todo el proceso.

Presión en los lagrimales: Ahora pondremos nuestros dedos índices en los lagrimales y aplicaremos un poco de presión. Respiremos dos veces profunda y ligeramente bajemos los dedos por debajo de los ojos hasta la sien. Suave sin arrastrar la piel.

Presión en V: Ahora pongan su dedo índice en la sien y el dedo medio en el lagrimal. Apliquemos un poco de presión. Volteen a ver para arriba, creando tensión con las cejas. Mantengan por unos segundos. Y relajen volteando hacia abajo y cerrando los ojos. Sin dejar de aplicar presión con los dedos.

Masaje en las mejillas: Infla los cachetes, con una mano aplanamos nuestra boca y con la otra mano damos suaves golpes en los cachetes sin dejar salir el aire. Repitamos cambiando de manos y de lado. Siempre continuando la respiración para relajarnos.

Os y sonrisas: Hagamos una pequeña “o” con la boca y después sonríe. Sentirás la tensión de los músculos de la boca y los cachetes. Esto ayudará a disminuir las arrugas de la zona y dar firmeza a la piel.

Cuello de cisne: Voltea la cabeza para arriba y coloca las manos en tu mandíbula. Suavemente aplicando una ligera presión arrastra las yemas de los dedos desde la mandíbula hasta la clavícula. Aplica y mantén por unos segundos un poco de presión con las yemas en la clavícula mientras estiras lo más que puedas la cara hacia arriba.

Presión entre las cejas: Ahora pon el dedo índice entre las cejas y aplica un poco de presión. Respira hondo. Rota el dedo en dirección de las manecillas del reloj sin dejar de aplicar presión, y repite en dirección contraria.

Pellizcos en la mandíbula: Con los dedos índices, medios y pulgares date ligeros pellizcos desde la mandíbula hasta las orejas. Esto ayudará a tonificar esta zona y liberará la tensión acumulada.

Presión detrás de las orejas: Con el dedo índice aplica un poco de presión detrás de las orejas justo donde acaba la mandíbula. Nos ayudará a relajarnos y liberar la tensión.

Esta rutina de Face Yoga te ayudará a mejorar el estado de tu piel. Te recomiendo llevarla a cabo durante las mañanas y antes de irte a dormir. Recuerda que lo más importante es que seas constante. Si combinamos esta rutina de ejercicios con una buena rutina de belleza estoy segura de que tu piel de la cara y cuello lucirá más radiante en poco tiempo.

XO

Sira

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