Los Juegos Olímpicos es un evento donde los mejores atletas del mundo se disputan el oro, pero desde hace unos años también es una plataforma donde los diseñadores demuestran su talento.

Cada cuatro años se realizan los Juegos Olímpicos, el evento deportivo más grande e importante del mundo. Inspirados en los Juegos Olímpicos de la Antigua Grecia, desde su fundación y primera edición en 1896 se han convertido en una demostración de deportividad y pericia en diferentes categorías. Atletas de varios países se reúnen en un solo lugar para competir e intentar ganar un lugar en el podio. Atletismo, ciclismo, deportes acuáticos, gimnasia, equitación, voleibol y fútbol, entre muchos deportes más durante 17 días se convierten en el tema de conversación del mundo entero. 

Pero a lo largo de la historia además de la destreza de los deportistas uno de los temas que más da de qué hablar durante las Olimpiadas son los uniformes que llevarán cada una de las delegaciones de los diferentes países. Pues cada uno de los atletas no solo está presentándose a sí mismo durante los juegos, sino que es un embajador de su nación. En un principio, en los Juegos Olímpicos de Atenas 1896, los deportistas vestían un saco cruzado con un pantalón sastre en el caso de los hombres y falda en el caso de las mujeres. Un look clásico y elegante, pero nada fuera del otro mundo. El romance entre la moda y los Juegos Olímpicos inicia hasta 1956, cuando la delegación de atletas estadounidenses que asistieron a los Juegos Olímpicos en Melbourne llevó un outfit diseñado por Bonnie Cashin. Probando que las Olimpiadas eran una excelente plataforma para enaltecer las creaciones de diseñadores de moda de todo el mundo.

Desde entonces hemos visto a diferentes y grandes creativos crear hermosos uniformes y diseños que además de representar a sus países les da un aire de elegancia chic a los deportistas. En 1976 el renombrado diseñador americano Roy Halston colaboró con la tienda departamental Montgomery Ward para crear los uniformes que la delegación de Estados Unidos usó durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Innsbruck, Austria. Para Halston el diseñar los uniformes para los atletas representó un boost en el posicionamiento de su marca y elevó el reconocimiento de su nombre.

A lo largo de los años varios diseñadores han incursionado y aceptado la tarea de diseñar los uniformes para diferentes países. Crear los uniformes olímpicos es un proyecto donde el creativo debe de combinar la identidad de su marca con un país, deben de ser elegantes pero casuales, vanguardistas y que honren la cultura de la nación. Aunque es una gran oportunidad es un reto. Entre las firmas que han diseñado para alguna delegación encontramos a Levi’s, quien en 1980 diseñó los uniformes de EE. UU. para los Juegos Olímpicos de Lake Placid. También al diseñador estadounidense Ralph Lauren, quien debutó en 2008. Para los Juegos Olímpicos de Pekín logró transferir todo su estilo preppy a los uniformes de los deportistas. Un look que consistía en un saco azul marino combinado con pantalones caqui y una boina blanca. El éxito del uniforme fue tan grande que desde ese año Ralph Lauren es el diseñador oficial para el equipo de los Estados Unidos de América.

Otro diseñador que se ha convertido en un habitual en el diseño de uniformes olímpicos es Armani, quién diseñó sus primeros uniformes en el 2006. Durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012 la delegación italiana portó ropa en tonalidad azzuro que consistían en prendas deportivas para calentamiento, bermudas, camisas y zapatos. Pero lo que realmente destacó fue el tracksuit hecho de poliéster reciclado y cuya chamarra traía bordado el primer verso del himno nacional italiano. En este año otros diseñadores que crearon uniformes fueron Ralph Lauren (Estados Unidos), Stella McCartney (Reino Unido) y Salvatore Ferragamo (San Marino).

Cuatro años más tarde, en los Juegos Olímpicos Río 2016, vimos desfilar diferentes delegaciones con prendas creadas por Lacoste, Ralph Lauren, Stella McCartney, Armani y H&M. En estas Olimpiadas dos de los que más llamaron la atención fueron el equipo de Cuba y la delegación de Canadá. La primera llevó uniformes creados por Christian Louboutin. El francés creo diesños que reflejaban el lado moderno de la isla, sacos en colores rojo o nude con la bandera cubana bordada combinados con pantalones negros o beige. El highlight en esta ocasión fue el calzado, para ellos unos tenis high-tops en cuero y para ellas unas sandalias kitten heel, ambos inspirados en la bandera de Cuba y con la clásica suela roja de la firma.

Por su lado Canadá llevó uniformes de la firma DSquared2, el dúo creativo conformado Dean y Dan Caten enfundo a los atletas en una camisa blanca con una hoja de maple en rojo, pantalón sastre negro, sneakers blancos con acentos en rojo y una gorra negra con la palabra “Canadá” en letras blancas. Ambos rindieron homenaje y enaltecieron a los países, pero al mismo tiempo reflejaban el ADN de sus firmas.

Para los Juegos Olímpicos de Tokio además de los diseñadores que regresan como Ralph Lauren, Lacoste, Armani y Nike encontramos nuevas propuestas de grandes firmas. Primero tenemos a Telfar Clemens, el diseñador liberiano-americano fue el encargado de crear los uniformes para la delegación de Liberia. Estas piezas además de ser un homenaje a la bella cultura del país son el primer vistazo de lo que sería la línea de activewear de la marca. Segundo encontramos a Rowing Blazers, la firma americana fue la encargada de los uniformes de El Salvador. Un look que destaca por su estilo preppy en piezas en color azul oscuro con toques blancos, elegancia clásica y atemporal. Por su parte otra sorpresa fue Skims, la firma de Kim Kardashian fue la encargada de crear la ropa interior de los atletas de la delegación de los Estados Unidos. Finalmente encontramos a la delegación de deportistas mexicanos cuyos trajes fueron diseñados por High Life. Un traje de dos piezas en azul marino con bordados artesanales oaxaqueños hechos a mano. Sin duda una celebración a la cultura mexicana, que fusiona a la perfección elegancia, tradición y modernidad.

A lo largo de la historia podemos darnos cuenta de que la moda y los Juegos Olímpicos van muy de la mano. Los atletas que asisten son los mejores en sus categorías y deben de enaltecer el nombre de su país y qué mejor manera de hacerlo que llevando prendas diseñadas por las mejores marcas del mundo. La vestimenta olímpica no solo se limita a firmas de ropa deportiva como Nike o Adidas, hoy este universo de sportswear incluye a marcas de lujo que buscan expandir sus horizontes creativos y qué mejor modelo para llevar sus diseños que un atleta olímpico.

XO

Sira

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