El día de hoy conocimos la colección Fall 22 de Max Mara, un oasis de prendas de vestir llenas de elegancia discreta. Ian Griffiths, Director Creativo de la firma, después de 30 años continúa sorprendiéndonos.

Max Mara es una de las firmas italianas más elegantes que existen en la actualidad. Fundada en 1951 por Achille Maramotti, la firma se ha dedicado a crear una estética donde el lujo se expresa de manera sutil, donde la discreción es el último símbolo de estatus. Max Mara es una de esas firmas cuyas prendas hablan de opulencia y que no siguen ninguna tendencia, poseen la tan afamada estética “old money”. Desde sus comienzos la firma italiana buscó convertirse en una marca donde las mujeres pudieran encontrar prendas para su vida cotidiana elaboradas con la materia prima más fina y su confección fuera de la más alta calidad, Max Mara buscaba convertir cada pieza del guardarropa femenino en un símbolo de sofisticación. Y hasta la fecha sigue siendo la marca favorita de las mujeres más elegantes alrededor del mundo.

Ian Griffiths lleva más de 30 años en Max Mara, y su entendimiento del ADN de la firma y la mujer de Max Mara es sensacional. Las colecciones que nos ha presentado el diseñador poseen la esencia de los primeros diseños de la firma, pero actualizados para el momento que se está viviendo. Cada nueva colección es un nuevo capítulo en el libro de Max Mara, independiente, pero que pertenece a una historia que aún se está escribiendo. Una historia sobre una mujer que es ambiciosa y que busca crear su propio éxito. Una mujer elegante pero que le gusta lucir imponente. Es esta mujer el centro de todas las colecciones de la firma italiana, un personaje que con el paso de los años ha ido creciendo y madurando, pero su esencia sigue siendo la misma.

En esta ocasión el diseñador decidió inspirarse en la obra de la artista suiza, Sophie Taeuber-Arp. No es extraño que el diseñador inglés voltee a ver el mundo del arte, pues para él este universo es una fuente de inspiración infinita. La moda y arte, aunque diferentes en el núcleo son muy similares, buscan crear algo que cautive al mundo con su belleza y estética. La artista suiza es famosa por sus pinturas dadaístas, sus composiciones geométricas y sus aportaciones al movimiento artístico del constructivismo. Vemos reflejado esta inspiración en las prendas tejidas de lana, como el chaleco con cuello de cisne en color caramelo con rectángulos en el pecho de color blanco y negro; o en el look de blusa y falda con estampado geométrico en tono chocolate y negro combinado con un balaclava en tejido de punto con guantes de cachemira y botas altas. Pero más allá de estos elementos gráficos que hacen referencia a las obras de la artista suiza, Ian Griffiths quería transmitir la esencia de su arte. Sophie Taeuber-Arp otorgaba un aura de magia y misterio a objetos de la cotidianeidad, esa misma filosofía la que Max Mara quiere transmitir con sus prendas. Es a través de abrigos de cachemira, suéteres de lana y pantalones de cuero, que Max Mara otorga un velo de magia a la vida diaria de la mujer.

En la colección Fall 22 vimos diferentes prendas que ya son parte del ethos de Max Mara, encontramos el famoso Teddy Bear Coat, pero en esta ocasión el acabado tipo “teddy bear” de la lana se plasma en prendas como faldas, vestidos, blusas y pantalones deportivos. Vemos chamarras tipo bomber combinadas con pantalones parachute en seda satinada, monos en lana en tonos nívea y vestidos deportivos de manga larga con capucha. También vimos una nueva encarnación de ese traje sastre en tono carmín de la primera colección de Achille Maramotti, en esta ocasión vemos esa tonalidad del fuego cobrar vida en prendas como mini faldas, sudaderas teddy bear, maxi vestidos tejidos, y una versión moderna del traje de dos piezas en donde el saco adquiere un aire de inspiración militar y pantalón ancho. Los atuendos diseñados para esta temporada poseen un aire de funcionalidad, son prendas con las que la mujer que las lleve puede desempeñar cualquier tarea que se le ponga enfrente, pero al mismo tiempo le otorgan un nivel de opulencia al hacerlo. Cada prenda impregna de un nivel de elegancia y sofisticación al guardarropa femenino, le da un plus a tu vida diaria. 

Max Mara con más de 70 años sigue siendo una firma que sólo los más conocedores del mundo de la moda identifican, es una marca que sigue representando al mundo de la elegancia y glamour italiano. Pero esta sofisticación radica en ese casi anonimato y discreción que la marca tanto aprecia. Max Mara ha conquistado con simplicidad el mundo del lujo, pues su maestría está en la confección de prendas con textiles suntuosos y diseños de elegancia atemporal. Sus prendas son piezas que durarán toda la vida y que nunca pasarán de moda. Max Mara es sinónimo de lujo eterno.

XO

Sira

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.