Vivimos bombardeados de imágenes, películas, publicidad y redes sociales digitales, pero pocas veces, realmente nos vemos reflejadas en ellas. Tener personas que representen a todos los sectores de la población, es un paso hacia un mundo más justo, sano y amoroso.
Muchas veces, las personas creen que la moda es una industria superficial y aislada de lo que pasa en el resto del mundo, pero al ser una manifestación humana, nos habla de los momentos específicos que estamos viviendo como sociedad. Es una realidad que vivimos rodeados de imágenes de medios o creadas por nosotros mismos a manera de registro de nuestra historia e identidad, por eso mismo, la relevancia de la industria de la moda en incluir en sus pasarelas, campañas publicitarias y portadas de revista a personas que nos hablen a todos y no solo a un segmento -muy reducido- de la población.

La norma ha sido encontrar caucásicos y cabelleras rubias en campañas de todo el mundo y catalogar como “belleza exótica” a las pieles morenas o rostros con rasgos indígenas. Por eso, las identidades se han disociado al grado de distorsionar por completo los ideales de belleza y muchas personas no se ven identificados en los medios. Cuando sucede esto, podemos llegar a pensar que nuestros cuerpos no son válidos ni valiosos y perpetuamos creencias y actitudes racistas, clasistas, capacitistas, misóginas, sexistas y homofóbicas.
Poco a poco la industria ha ido cambiando y vemos a más personas con aspectos diversos y reflejando de manera más certera cómo es el mundo en realidad. Un ejemplo de ello es Sofía Jirau, la primera modelo de Victoria’s Secret con Síndrome de Down. La puertorriqueña de 25 años ha pasado a la historia al convertirse en ángel de la famosa marca de lencería, a través de la campaña de inclusión “Love Cloud Collection” . También podemos ver a modelos diversas en las portadas de revistas como Vogue o Elle, un ejemplo es Paloma Elsesser que ha desafiado todos los cánones de belleza con los volúmenes de su cuerpo o Valentina Sampalo, modelo trans que ha protagonizado covers como campañas. La modelo Beverly Johnson fue la pionera en el tema, al ser la primera mujer afroamericana en aparecer en la portada de Vogue en 1974. Su aparición influyó en el rumbo de la moda, a partir de su portada más modelos, maquillistas, fotógrafos y diseñadores fueron tomados en cuenta.

Es momento de normalizar y visualizar un futuro inclusivo en todos los aspectos de nuestra vida empezando por lo que consumimos, apoyamos y consideramos como “estético” . ¡Adiós a los estereotipos, hola a la diversidad!
XO
Sira






